Cómo calcular lo que gana cada servicio contando el producto y el tiempo de silla, y por qué el que más factura casi nunca es el que más te deja.
Casi todos los salones toman decisiones de precio mirando lo que cobra el de al lado. Hay una forma mejor y no hace falta saber contabilidad: solo dividir.
En corto: el servicio que más factura y el que más te deja casi nunca son el mismo. Para saberlo hay que contar tres cosas por servicio: lo que cobras, lo que te cuesta el producto y cuántos minutos de silla ocupa. Ese tercer número es el que casi nadie mira y el que lo cambia todo: unas mechas de 90 € que te ocupan tres horas pueden dejarte menos por hora que tres cortes de 25 €. La cuenta se hace una tarde con un papel y te sirve todo el año.
Se hace una vez, con los cinco o seis servicios que más haces:
El precio de tu tarifa, sin IVA. Ese es tu punto de partida y el único número que casi todo el mundo tiene claro.
Tinte, decolorante, mascarilla, cera, guantes, papel. No hace falta ser exacta al céntimo: coge el bote, mira lo que te costó y cuántos servicios te salen de él.
El tiempo real, incluyendo la pausa del tinte aunque durante esa pausa hagas otra cosa. Este es el número que casi nadie apunta y el que más pesa.
Resta el producto al precio y divide entre las horas. Ya tienes lo que ese servicio te deja por hora de silla, que es lo único comparable entre un corte y un color.
Con esos cuatro datos por servicio tienes más información para decidir precios que la que tiene la mayoría de los salones de tu calle.
Números inventados y redondos, solo para ver el mecanismo:
Unas mechas a 90 €. Producto: 18 €. Tiempo: 3 horas. Te quedan 72 € en tres horas, o sea 24 € por hora de silla.
Un corte a 25 €. Producto: prácticamente nada. Tiempo: 40 minutos. Te quedan 25 € en dos tercios de hora, o sea unos 37 € por hora de silla.
El servicio que sale en el ticket como el grande es el que menos te deja por hora. No significa que haya que dejar de hacer mechas —son lo que trae a esa clienta y lo que llena la tarde del viernes—, significa que si vas a subir un precio, ya sabes cuál, y que llenar los martes por la mañana de cortes no es un premio de consolación.
Haz esta misma cuenta con tus números de verdad. Sale distinta en cada salón, y ahí está la gracia.
El informe del salón sale solo de lo que cobras cada día:
Tu ticket medio, y si sube o baja mes a mes. Es el termómetro más rápido que hay.
Los cinco servicios que más dinero mueven, que es la lista sobre la que merece la pena hacer la cuenta de arriba.
Lo facturado día a día, para ver qué días y qué horas están vacíos de verdad, no de memoria.
El reparto entre efectivo, tarjeta y Bizum, que es lo que te cuadra la caja y lo que te dice cuánto pasa por el datáfono.
Cuánto factura cada profesional y su propio ticket medio, que no es lo mismo que quién atiende a más gente.
Cuántas clientas nuevas han entrado en el periodo.
Y cuando llega fin de mes, el coste de cobrar y lo que le mandas a tu gestoría salen de los mismos datos, sin volver a teclear nada.
La lógica es sencilla: añadir lo que casi no cuesta tiempo ni producto.
Lo que cabe en un hueco muerto. Un tratamiento que actúa mientras el tinte hace su pausa no te ocupa silla nueva: es margen casi puro.
Lo que ya ibas a hacer igualmente. Si siempre acabas peinando, ponerlo en el precio en vez de regalarlo no cambia tu tarde y cambia tu ticket.
El producto del mostrador. Vender el champú que le has recomendado no ocupa silla; es de lo poco que sube el ticket sin costarte tiempo.
Lo que NO funciona: juntar dos servicios largos con descuento. Ocupas el doble de silla a cambio de menos por hora, que es justo lo contrario de lo que buscas.
Lo que te da Lanzo y lo que pones tú. El informe del salón te da lo que has facturado, tu ticket medio, tus cinco servicios que más dinero mueven, el reparto entre efectivo, tarjeta y Bizum, y el rendimiento de cada profesional. Lo que no sabemos es lo que te cuesta el producto de cada servicio, así que el margen no te lo podemos calcular nosotros: te damos la mitad de la ecuación y en esta página te enseñamos a poner la otra. Preferimos decírtelo antes que venderte un dato que no tenemos. Revisado en septiembre de 2026.
Hemos recibido tu solicitud. Te escribimos en menos de 24 horas para enseñarte Lanzo con tu salón.
¿Tienes prisa? Escríbenos por WhatsApp